Liga EA Sports: Real Madrid-Betis

Gonzalo acalla los pitos

Un espectacular 'hat-trick' de Gonzalo García dio el triunfo al Real Madrid ante un Betis que sólo opuso resistencia en la segunda parte

El equipo de Xabi Alonso volvió a complicarse un partido que tenía ganado y el Bernabéu pitó otra vez a Vinicius

Así fue el espectacular triplete de Gonzalo que puso en pie al Bernabéu

Gonzalo

Gonzalo García nunca había marcado un gol en Liga con el Real Madrid. Al Betis le hizo tres, dos de ellos espectaculares, que sirvieron para dar el triunfo al equipo de Xabi Alonso y, de paso, para acallar los pitos de un Bernabéu que había vuelto a enfurecerse con los suyos en la segunda parte, sobre todo con Vinicius. El equipo blanco se relajó tras el 3-0 y estuvo a punto de meterse en un lío ante un Betis que mereció más en la segunda parte. Los blancos, en vísperas de la Supercopa, siguen vivos en la Liga y mantienen la desventaja de cuatro puntos con el Barcelona.

Tras comerse el turrón como entrenador del Real Madrid y esquivar media docena de veces el despido, Xabi Alonso se reencontraba con el Bernabéu. El tolosarra, que ha hecho callo ya de vivir ultimátum a ultimátum, afrontaba el partido ante el Betis con la sensación de que, salvo debacle morrocotuda, a la Supercopa llegaría. Lo de Arabia ya será otro cantar. Donde, por cierto, puede que tampoco tenga al solista Mbappé, ausente en el regreso al Bernabéu, por una rodilla que le está dando guerra y ni él ni nadie ha querido cuidar. Feo asunto en el que nadie parece decir la verdad.

El caso es que sin Mbappé ni Huijsen, otra vez baja por unos problemas musculares demasiado recurrentes en un chico tan joven, Xabi Alonso tuvo que componérselas para recomponer la defensa y la delantera. Atrás entraba Asencio al lado de Rüdiger mientras que Fede Valverde volvía ser lateral derecho y Carreras regresaba a la izquierda. Delante Gonzalo hacía de Mbappé y se mantenían Rodrygo y Vinicius en los costados, lo que condenaba al Real Madrid a jugar sólo con tres centrocampistas: Tchouaméni, Camavinga y Bellingham.

Enfrente llegaba al Bernabéu el Betis de Pellegrini, peligroso visitante que apenas ha perdido un partido esta temporada lejos del Villamarín. Uno de esos equipos que quieren la pelota –como el Celta, que ya ganó en Chamartín hace un puñado de días– pero que también concede al rival los espacios que tanto añoran los delanteros del Real Madrid.

El partido nació con un ritmo impropio de la hora de la siesta. Quería la pelota el Betis. Replegaba el Real Madrid como en los tiempos de Ancelotti. Rodrygo era el cuarto centrocampista por la derecha para ayudar por delante a Fede Valverde. Vinicius la pedía y así llegó la primera ocasión de los de Xabi Alonso, abrochada por un tiro raso y desviado de Valverde. Un minuto después el brasileño reclamó un penalti de Ortiz que ni el ínclito Hernández Hernández ni el VAR tomaron en consideración como tal. Pues, qué quieren que les diga, había más de penalti que de piscinazo.

Gonzalo pega primero

Tomó las riendas del partido el Real Madrid con Fede Valverde sumado al mediocampo y con Vinicius chupando cámara. La tuvo Carreras al filo del cuarto de hora después de una buena jugada colectiva del Madrid. Bellingham empezaba a aparecer para poner algo de luz a un centro del campo que, debidamente colocado en una autovía, serviría para hacer controles de alcoholemia, pero no para jugar al fútbol.

Rodrygo en el 16 probó los guantes de Álvaro Valles con un disparo lejano. El Madrid inclinaba el duelo hacia el área del Betis. Sufrían los de Pellegrini. Fue a balón parado cómo el Real Madrid, algo ofuscado con el balón, encontró el gol. Fue en el 20 con una falta lateral que botó con sutileza Rodrygo y Gonzalo, libre de marca en el segundo palo como si le oliera el aliento, cabeceó a placer para lograr el 1-0. Era su primer gol en Primera división y había contado con la inestimable colaboración de Ricardo Rodríguez y de Álvaro Valles. Por fin.

Al Real Madrid se le ponía el partido donde quería: balón para el Betis, bien colocaditos atrás y a salir en velocidad con Vinicius y Rodrygo. Los de Xabi Alonso se quedaron la pelota e incluso se animaron a presionar algunas veces. Pasaban los minutos camino del intermedio y Courtois no había ni aparecido. Y justo en la prolongación el Betis botó un par de córners y Fede Valverde evitó en el área pequeña un remate del Cucho que habría sido el 1-1.

Con el susto en el cuerpo nos fuimos al descanso, del que regresamos con un par de cambios en las filas del equipo de Pellegrini. Y con un tempranero gol del Real Madrid que pasaportaba (o casi) el partido. Lo marcó otra vez Gonzalo a lo Juan Palomo. Él se lo guisó al controlar con el pecho un centro de Fede Valverde y él se lo comió al empalar una volea con la diestra un tiro cruzado ante el que nada pudo hacer Valles. El Bernabéu encontraba un nuevo ídolo. Y Xabi Alonso un nueve que tenía infrautilizado.

El Madrid se descose

Y si el partido estaba encarrilado, quedó resuelto cinco minutos después cuando el Real Madrid encontró el tercero en la cabeza de otro canterano, Raúl Asencio. Fue también a balón parado, concretamente un córner que botó Rodrygo, y de nuevo con la inestimable colaboración de la pasiva defensa del Betis. Lo celebraba con alivio Xabi Alonso en la banda mientras se pensaba los cambios con vistas a la Supercopa.

Se estiró un poco el Betis porque el Real Madrid ya se veía con el partido en el bolsillo. Lo Celso botó una falta al poste, luego Rodrygo desperdició un mano a mano ante Valles y después Courtois hizo su primera parada del encuentro. El duelo se tornó en correcalles y ahí encontró el Betis el gol del Cucho, que retrató las costuras de Asencio y Rüdiger, dribló a Courtois y marcó a placer. El 3-1 llegaba en el 66 con minutos todavía por delante para que el Madrid se pegara un tiro en cada pie.

Pellegrini hizo otros dos cambios. Xabi Ancelotti nada. El Betis se desmelenó, Courtois emergió y el Bernabéu se puso a pitar. El Real Madrid se había disuelto de repente. Pero disuelto del todo. Tuvo en el 75 Riquelme un disparo combado que se estrelló contra el palo derecho de Courtois. Luego Lo Celso también tuvo un disparo venenoso que se marchó fuera. Xabi Alonso movió ficha. Dentro Güler y Mastantuono, fuera Rodrygo y Vinicius, otra vez pitado el brasileño.

Y con el Bernabéu en pleno mosqueo, Xabi Alonso confundido y Vinicius jurando en arameo, volvió a aparecer Gonzalo para marcar el cuarto del Real Madrid, el tercero en su cuenta particular, con un maravilloso taconazo que cerraba su tarde perfecta y, de paso, acallaba los pitos y zanjaba de un golazo el sofocón de su equipo. Desde ahí ya fue coser y cantar para un Real Madrid que lograría el quinto gracias a un tanto de Fran García en el 93, pero que había sufrido para ganar al Betis. Menos mal que encontró en Gonzalo García al sustituto perfecto de Mbappé. A ver si toma nota Xabi Alonso y empieza a utilizarlo más. Dejarle en el banquillo no es que sea una torpeza, es que es un crimen.

Lo último en Real Madrid

Últimas noticias